¿Necesitamos prepararnos para parir?
Según las palabras de Michel Odent: “Comprender que el parto es un proceso involuntario que pone en juego estructuras arcaicas, primitivas y mamíferas del cerebro nos lleva a rechazar la idea preconcebida de que la mujer puede aprender a dar a luz. No se puede ayudar a un proceso involuntario, sólo se puede procurar no perturbarlo demasiado”.
Efectivamente, el parto es un hecho fisiológico y cuánto más respetemos su fisiología mejores serán los resultados. Pero prepararnos para parir no significa que no estemos capacitadas para hacerlo.
La preparación al parto empieza por la información y darle información a la mujer embarazada es darle a ella el poder de manejar su parto. Es explicarle, entre otras cosas, que su parto es como un orgasmo que necesitará un entorno parecido en ambos casos para que las hormonas, entre otras, la oxitocina (hormona del amor), puedan hacer bien su trabajo. También es explicarle que el parto es desde un punto de vista físico como un maratón y que “el dolor no siempre es sinónimo de sufrimiento”.
Por todas estas razones se considera la presencia de un fisioterapeuta en la preparación al parto imprescindible:
- El parto supone un desgaste físico real que requiere un entrenamiento muscular adecuado.
- Durante el embarazo se producen cambios biomecánicos que podrían repercutir en la “salud postural de la gestante”.
- Un buen trabajo corporal previo al parto facilitará y sincronizará todas las estructuras músculo-esqueléticas durante el nacimiento del bebé.
- Una mujer correctamente informada y que conoce su cuerpo y confía en él, porque lo ha trabajado, es una mujer que se enfrenta al momento del parto más segura de sí misma.
Todo ello con el fin de reducir las posibles secuelas músculo-esqueléticas derivadas del parto.
Y gracias a todo lo anterior, la mujer embarazada tranquila y confiada en su naturaleza podrá dejarse llevar y disfrutar en plenitud de la experiencia vital que supone el nacimiento de un hijo.
Los objetivos del trabajo prenatal o de preparación al parto desde el punto de vista de la fisioterapia son:
- Toma de conciencia y trabajo postural.
- Reeducación de la defecación, gestión de las presiones intra-abdominales.
- Aprendizaje del trabajo del transverso en espiración forzada.
- Movilizaciones de pelvis y ejercicios adaptados
- “Aprendizaje del pujo fisiológico”.
- Masaje perineal.
- Sesión con pareja: dilatación y parto.
