¿Qué es una cicatriz y cómo puede ayudarte la fisioterapia?
Cuando la piel sufre un daño, se activa un proceso natural de reparación que generalmente culmina en una cicatriz. Las heridas no son las únicas responsables; las quemaduras, el acné y enfermedades como las úlceras o la psoriasis también pueden provocar cicatrices.
Fases del proceso de cicatrización
- Fase inflamatoria: Aumento de la vascularización y formación de la costra superficial gracias a las plaquetas y células inflamatorias.
- Fase proliferativa: Acumulación de fibras de colágeno y fibrina; comienza la regeneración y la tensión de la herida. Una tensión excesiva puede limitar la función.
- Fase de maduración o remodelación: La cicatriz se aplana, adquiere un color adaptado al tono de la piel y puede tardar entre 6 meses y varios años en madurar completamente.
Tipos de cicatrices
- Inmadura: Cicatriz rojiza, elevada y ocasionalmente dolorosa.
- Madura: Cicatriz plana, de color similar al de la piel circundante.
- Hipertrófica: Crecimiento excesivo sin sobrepasar los bordes de la herida inicial.
- Queloides: Cicatrices que sobrepasan los límites de la lesión original, más grandes y anchas.
- Cicatriz atrófica: Deficiencia de colágeno, generando depresiones o huecos en la piel.
- Retráctil: Formadas tras heridas profundas, provocan tirantez y limitan el movimiento, especialmente sobre articulaciones.
¿Qué podemos hacer en fisioterapia para tratar las cicatrices?
El objetivo principal es mejorar la vascularización y la elasticidad de los tejidos, evitando adherencias, fibrosis y retracciones que puedan derivar en dolor o pérdida de movilidad.
Se recomienda iniciar el tratamiento desde el momento en que se retiran los puntos o grapas, ya que intervenir pronto aumenta las posibilidades de una cicatrización óptima.
Especial atención merecen cicatrices derivadas de cesáreas y episiotomías, ya que sin el tratamiento adecuado pueden provocar:
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Debilitamiento del suelo pélvico.
- Limitaciones de movimiento.
Técnicas de fisioterapia empleadas en el tratamiento de cicatrices:
- Masaje transverso profundo y superficial.
- Técnicas de liberación fascial.
- Uso de ventosas.
- Punción seca específica.
- Aplicación de kinesiotaping o crosstape.
- Tratamiento con diatermia para estimular la regeneración tisular.
Tratar tu cicatriz es más que una cuestión estética: es una inversión en tu bienestar, tu movilidad y tu calidad de vida.
